Desde que hace más de un año la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la pandemia de COVID-19, diferentes laboratorios a lo largo y ancho del globo se lanzaron a la carrera para desarrollar en tiempo récord una vacuna capaz de poner un freno al virus que ya se cobró la vida de 2,9 millones de personas y ocasionó más de 136 millones de contagios en todo el mundo, según datos del Johns Hopkins University & Medicine Coronavirus Resource Center.
Los resultados no se hicieron esperar y, luego de meses de ensayos clínicos, en diciembre de 2020 algunos países, conforme sus campañas de vacunación, comenzaron a aplicar las primeras dosis a sus habitantes.
Actualmente, ya existen varias vacunas que, con distintas formulaciones, que previenen el desarrollo de cuadros severos de coronavirus. Todas las vacunas contra el COVID-19 han demostrado su eficacia en evitar la enfermedad sintomática. Es decir, los casos más graves y la muerte. La efectividad de las vacunas contra COVID-19 está siendo estudiada en diferentes lugares del mundo, ya que esto implica evaluar si los resultados de eficacia evaluados en los ensayos clínicos se condicen con los resultados que se logren con el uso de las vacunas en la población general.
“Cualquier vacuna que se esté aplicando en cualquier país es segura y cumple las recomendaciones de la OMS en el contexto de una emergencia sanitaria”, declaró la ministra de Salud de la Nación Carla Vizzotti. En línea, agregó: “La vacuna que está aplicando la Argentina, que tiene 2 millones de dosis que se han distribuido y se han aplicado, es la vacuna de Sinopharm que tiene una eficacia similar a la vacuna de AstraZeneca y a muchas otras vacunas que no tienen ninguna objeción, que es casi 80%. Eso es solamente para prevenir la enfermedad, lo que está demostrado también es que se busca disminuir la gravedad y la muerte”.
A continuación, una por una, cuáles son las características principales de las vacunas disponibles contra el COVID-19.
