¿Piensas ir a trabajar o a la escuela y utilizar una autoprueba de COVID-19? Los europeos comenzaron en los últimos días a apresurarse para ir a los supermercados y farmacias para obtener las primeras pruebas antigénicas para realizarse en sus casas, dando una primera respuesta a este planteo. Desde el muestreo hasta el análisis, los pacientes pueden realizar estas detecciones menos invasivas sin la intervención de un profesional de la salud.
Para los gobiernos de Alemania, Reino Unido, Francia y Austria esta estrategia comienza a ser vital, aunque comprende un desafío, para garantizar su confiabilidad y control. A los hisopados nasofaríngeos PCR, o los test por saliva, se le ha sumado para el uso, casi diario, la prueba nasal. Su desempeño que empieza a ser generalizado, otorga las primeras señales favorables que permiten recomendar su uso en el ámbito privado.
Estas pruebas nasales de auto-muestreo son más fáciles y menos desagradables que las pruebas nasofaríngeas profundas (PCR) y brindan un resultado en minutos. Para los europeos, son vitales antes de ir al trabajo, estudiar o participar de almuerzo familiar, limitando de esta forma los riesgos de propagación del coronavirus.
En Alemania, ofrecidas desde hace pocas semanas, la estrategia del gobierno busca que se hagan masivas en las escuelas cuando se vuelvan a abrir. La idea de las autoridades sanitarias es que estos auto-testeos, de ser positivos, sean luego confirmados mediante una prueba de PCR.