Un bombero de la Policía de la Ciudad que circulaba con su moto en González Catán asesinó de al menos tres disparos a un ladrón de 15 años que intentó asaltarlo junto a otros tres cómplices que ahora están prófugos. El hecho se produjo anoche pocos minutos antes de las 20 en la intersección de Ruta 21 y Armonía. El fiscal Federico Medone, que investiga el expediente, ordenó que el agente quede libre hasta que se conozcan los resultados de la autopsia. El delincuente muerto, según confirmaron fuentes del caso a Infobae, era primo de M., la nena de 7 años que estuvo secuestrada durante 3 días y que finalmente fue encontrada con vida.
Según la reconstrucción que realizó anoche la Policía Bonaerense en base a distintos testimonios, el oficial J.P.C de 27 años y con 6 de antigüedad en la fuerza porteña, que había entrenado como bombero en la PFA, circulaba con su moto Honda CB125 por la Ruta 21 cuando fue interceptado primero por dos delincuentes que lo obligaron a bajar y que luego recibieron el apoyo de otros dos que llegaron también en moto.
Si bien no se encontraron en el lugar cámaras de seguridad para corroborar el resto de la secuencia, se cree que uno de los ladrones sacó un arma para amedrentar al policía que a su vez desenfundó su pistola Bersa 9mm reglamentariay realizó cinco disparos. Se cree que al menos tres impactaron en el cuerpo de uno de los ladrones mientras los otros huyeron del lugar y ahora son buscados por la Policía Bonaerense.
El ladrón que recibió los impactos quedó agonizante en el piso y fue la propia víctima del robo la que llamó al 911 pidiendo una ambulancia exactamente a las 20:16. Cuando la asistencia médica llegó ya era demasiado tarde y constataron la muerte en el lugar de M.B, de apenas 15 años.