En la madrugada de este sábado, el barrio privado Santa Bárbara, en Tigre, fue escenario de un operativo judicial tras la denuncia de Wanda Nara contra su expareja, el futbolista Mauro Icardi. La acción, ordenada por el Juzgado de Garantías N°2 de Tigre con intervención de la UFI Género, consistió en un desalojo por “exclusión de hogar” en la vivienda que el deportista ocupaba en el lote 126. Además, se le impuso a Icardi una prohibición de acercamiento a Nara y a su domicilio. Durante el procedimiento, las fuerzas policiales inspeccionaron la propiedad en busca de armas o elementos peligrosos, sin encontrar evidencia alguna.
La denuncia, presentada por Nara en la comisaría 2° de Tigre, refiere a amenazas presuntamente proferidas por Icardi. Tras la intervención del Sistema de Emergencia Social del municipio, se solicitó una medida cautelar para proteger a la empresaria. En respuesta, Icardi utilizó sus redes sociales para comunicar que ha pedido un bozal legal con motivo de una próxima entrevista de Nara en el programa de Susana Giménez.
Lara Piro, una de las abogadas que representa al futbolista junto a Elba Marcovecchio y Guadalupe Guerrero, estuvo hasta las 6.30 de la mañana acompañando el proceso judicial que terminó en el desalojo. Horas después de los hechos, en diálogo con Teleshow, la letrada aseguró que se trata de “una nueva falsa denuncia por inexistentes amenazas, por las que Wanda Nara va a tener que responder ante la Justicia”.