“La denuncia no fue consensuada. Sergio no estaba de acuerdo con eso”, fue la sentencia que salió del entorno de Sergio Massa luego de que Alberto Fernández denunciara penalmente a Javier Milei por incentivar a la gente a desarmar los plazos fijos en pesos y comprar dólares, lo que en el oficialismo entienden que fue determinante para que se concrete la corrida cambiaria de ayer.
El jefe de Estado presentó una denuncia en Comodoro Py por intimidación pública. “La población se atemorizó respecto de la real posibilidad de que nuestra moneda, el peso, no mantenga su valor y continúe siendo el signo monetario del país”, sostiene el escrito al que accedió Infobae.
El ministro de Economía no estaba al tanto de la denuncia que efectuó el Presidente, lo que expone una importante falta de comunicación entre los dos en medio de un clima de máxima tensión por el aumento del dólar paralelo, que rompió la barrera de los $1.000. “No le gustó su accionar”, explicaron en el búnker de UP.
Lo extraño no fue solo la falta de diálogo con el titular del Palacio de Hacienda. Tampoco estaban al tanto en el equipo de comunicación de la presidencia, con base en la Casa Rosada. La descoordinación fue total.