Luego del violento temporal que el pasado viernes azotó el sur de la provincia de Buenos Aires y dejó a Bahía Blanca en condiciones deplorables, la ciudad comienza a reactivarse con la restauración de los medios de transporte y la recolección de basura.
Miles de familias quedaron sin hogar y un total de 16 personas resultaron víctimas fatales. El lunes, la Policía Científica logró establecer la identidad de 15 de ellas, quedando solo una, de entre 50 y 55 años, sin identificar.
A su vez, se conoció que el número de evacuados descendió anoche a 523 y que continúa la búsqueda de las hermanas Delfina y Pilar Hecker, de 1 y 5 años, quienes fueron arrastradas por la corriente durante el temporal.
Según un relevamiento realizado por la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias (FACAF), al menos 40 farmacias sufrieron daños severos que comprometieron su capacidad operativa, mientras que otras presentaron afectaciones parciales o menores. Esto representa más de la mitad de los establecimientos dedicados a la provisión de medicamentos en la zona, los cuales quedaron fuera de servicio, según informó la entidad.
La magnitud del desastre llevó a la FACAF, junto con la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) y la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales, a solicitar medidas de emergencia a la Asociación de Distribuidores de Especialidades Medicinales (ADEM), así como a las cámaras de laboratorios del país.
El presidente de la FACAF, Miguel Ángel Lombardo, destacó la gravedad de la situación y la necesidad de una respuesta coordinada para mitigar los efectos de esta catástrofe: “Las farmacias no se van a recuperar solas. Necesitamos de la colaboración, la intervención y la ayuda de todo el sistema que integra esta actividad fundamental para la prestación de la salud pública, en especial en una etapa como la que se vendrá, en una región donde la población necesitará tener un adecuado servicio de provisión de medicamentos”, expresó.