El pasado 20 de mayo, la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol) retiró oficialmente a Colombia como una de las dos sedes de la Copa América, campeonato continental que se jugará el próximo 11 de junio. Frente a la noticia, el régimen venezolano de Nicolás Maduro propuso a sus tres principales ciudades para recibir los encuentros que se planeaban disputar en territorio colombiano.
En las últimas horas, trascendió una carta con fecha del 9 de mayo dirigida a la Conmebol desde el Ministerio del Poder Popular para el Deporte de Venezuela, en cabeza de Mervin Enrique Maldonado, en la que se plantea la propuesta. El documento inicia con la descripción de la instancia pública, la cual, según Maldonado, pretende “contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la población y elevar el nivel competitivo de nuestros atletas a través de una gestión de calidad”.
Después, tomando en cuenta “los lamentables hechos ocurridos en nuestra hermana República de Colombia”, buscando que el desarrollo del fútbol sudamericano no se vea afectado, se ofrecen como “sede alternativa del grupo en el cual está encuadrada la selección de nuestro país y en tal sentido postulamos tres ciudades con excelentes instalaciones deportivas, hoteleras y acceso aéreo, estas son: Caracas – Distrito Capital, Valencia – Estado Carabobo y Mérida – Estado de Mérida”.