Vapear causa el mismo daño genético que fumar cigarrillos

Desde que llegaron al mercado, los cigarrillos electrónicos se han promocionado como una alternativa segura a los tradicionales. Cuando las investigaciones comenzaron a sugerir lo contrario, muchos se preguntaron si fumar todavía era el culpable de los efectos adversos, ya que la mayoría de los vapeadores son usuarios duales que también fuman cigarrillos o tienen antecedentes de tabaquismo.

Ahora, un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, ha demostrado que, independientemente de los efectos del tabaquismo anterior, el uso de cigarrillos electrónicos está relacionado con cambios biológicos adversos que pueden causar enfermedades. El estudio, publicado en Scientific Reports, reveló que los vapeadores experimentan un patrón similar de cambios en la regulación genética que los fumadores, aunque los cambios son más extensos en las personas que fuman.

“Nuestro estudio, por primera vez, investiga los efectos biológicos del vapeo en usuarios adultos de cigarrillos electrónicos, mientras que al mismo tiempo tiene en cuenta su exposición pasada al tabaquismo – dijo el autor principal, Ahmad Besaratinia, especialista del Departamento de Ciencias de la Población y la Salud Pública, de la Facultad de Medicina Keck de la Universidad de California-. Nuestros datos indican que vapear, al igual que fumar, está asociado con la desregulación de los genes mitocondriales y la interrupción de las vías moleculares involucradas en la inmunidad y la respuesta inflamatoria, que gobiernan la salud frente al estado de la enfermedad”.

Las mitocondrias son las centrales eléctricas de las células que extraen y almacenan energía de los alimentos digeridos. “Cuando las mitocondrias se vuelven disfuncionales, liberan moléculas clave -explicó Besaratinia-. Las moléculas liberadas pueden funcionar como señales para el sistema inmunológico, desencadenando una respuesta inmunitaria que conduce a la inflamación. Lo cual no solo es importante para mantener la salud, sino que también juega un papel fundamental en el desarrollo de diversas enfermedades, como afecciones cardiovasculares y respiratorias, enfermedades metabólicas y cáncer”.