Suecia rompió con la tradición y anunció que entregará armas a Ucrania

Enfurecido por el respaldo mundial a Kiev, Valdimir Putin reveló el sábado pasado su plan para dominar Europa más allá de Ucrania: Suecia y Finlandia.

“Es evidente que el ingreso de Finlandia y Suecia en la OTAN, que es ante todo un bloque militar, tendría graves consecuencias político-militares, que requerirían una respuesta de nuestro país”, afirmó -siguiendo el libreto del Kremlin- ayer la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova. La representante de la diplomacia rusa advirtió además que Moscú estaba al tanto de “los esfuerzos dirigidos de la OTAN y algunos países miembros del bloque, ante todo Estados Unidos, dirigidos a incluir en la Alianza a Finlandia y también a Suecia”.

Es que Putin atacó Ucrania después de que Kiev y los países occidentales plantearan sumarse OTAN y ahora quedó claro que un movimiento similar por parte de Suecia o Finlandia podría provocar una ira similar.

Pero Suecia no claudicó en su tradicional apoyo a la democracia y reaccionó de manera contundente: rompió la tradición y anunció que enviará 5.000 lanzacohetes antiblindaje, 5.000 kits de blindaje, 5.000 cascos y 135.000 raciones de campaña a Ucrania.

“Mi conclusión es ahora que nuestra seguridad será mejor si apoyamos la capacidad de Ucrania para defenderse de Rusia”, dijo la primera ministra Magdalena Andersson a los periodistas.