Sigue el debate de género en el boxeo olímpico

El boxeo en los Juegos Olímpicos generó un revuelo mundial después de que la argelina Imane Khelif, quien en 2023 había sido suspendida del Mundial por altos niveles de testosterona, venciera a la italiana Angelina Carlini a los 46 segundos. Pero en las últimas horas otro caso similar que ocurrió antes de la victoria de la africana encendió la discusión y tiene que ver con la taiwanesa Lin yu Ting, quien tiene hiperandrogenismo, una condición médica caracterizada por niveles excesivos de andrógenos u hormonas sexuales masculinas en la sangre de una mujer.

1. Controversia de género en el boxeo (y el deporte)

Si bien el boxeo ha sido en esta competencia la disciplina que encendió la polémica, lo cierto es que no es un debate nuevo, pero al ser una disciplina de contacto contar con una «ventaja» puede marcar la diferencia.

Más allá de eso, lo primero que hay que tener presente es que ninguna de las dos pugilistas señaladas tienen un género diferente al de sus rivales, es decir, ambas nacieron mujeres, pero la razón por la cual son acusadas de tener diferencias con sus contrincantes es que padecen una condición que hace que sus organismos produzcan hormonas masculinas, lo que le da más fuerza y masa muscular.

2.Cómo clasifica los géneros el COI

La respuesta es muy sencilla: ambas pelean ante personas de su mismo género de nacimiento, que puede ser masculino y femenino, ya que el Comité Olímpico Internacional (COI) no cuenta con otra categorización. De hecho, los funcionarios del COI han explicado que las clasificaciones de género dependen principalmente de los pasaportes, documentos nacionales y autorizaciones médicas, aunque en algunos deportes hay otros requisitos.

Según el portavoz de la organización, Mark Adams, Khelif fue identificada como mujer en su certificado de nacimiento y siempre ha sido identificada como mujer en sus documentos legales. Además, hay que tener en cuenta que en Argelia no se le permite a las personas cambiar su género en documentos oficiales y son bastante reticentes a las leyes LGBTIQ+. “Este no es un caso de transexualidad”, dijo Adams, y luego agregó: “Científicamente, este no es un hombre peleando con una mujer”.

3. Cuál es la ventaja que reclaman las rivales

Todo comenzó cuando Carlini, la italiana que perdió con Khelif y hace unos días anunció su retiro, luego del combate señaló: «Nunca me habían pegado tan fuerte». A eso se sumó la primera ministra italiana Georgia Meloni, quien criticó: «No fue un combate en igualdad de condiciones». Los organismos de Khelif y la taiwanesa, que no tienen la misma patología pero sí consecuencia, producen cambios en el cuerpo, como mayor fuerza y masa muscular, razón por la cual sus rivales las critican.

Ahora bien, más allá de que es cierto que en un deporte de contacto la fuerza y la masa muscular son factores que influyen, claro que no son determinantes. De hecho, Khelif tiene un registro de 38 victorias, de las cuales tan solo cinco fueron por nocaut, y nueve derrotas, lo que refleja que en todas sus peleas hubo nueve mujeres que, a priori, biológicamente tienen «menos fuerza» e igualmente pudieron vencerla.

En su última pelea, Ling yu Ting también sufrió la crítica de su rival porque la búlgara Svetlana Staneva, a quien venció en cuartos de final en tres rounds, se envalentonó con su publico y formó una cruz luego de señalarse: «Tengo cromosomas X, soy una mujer».