Se negó a declarar la azafata acusada por la amenaza de bomba a un avión

Llegó al juzgado demacrada y en silencio. Daniela Carbone, de 47 años, había quedado detenida el domingo pasado, apenas se bajó del vuelo de Aerolíneas Argentinas en el que había prestado servicio.

La Policía de Seguridad Aeroportuaria, a instancias del juez federal Federico Villena, la estaba esperando. Con su valija carry on en la mano, en donde los investigadores encontraron un vino de los que se sirven en clase ejecutiva, le avisaron que quedaba detenida.

Hoy, Carbone salió de su celda rumbo al juzgado para escuchar las pruebas en su contra. Y en la indagatoria informó que se negaba a declarar.