En la tarde de este miércoles comenzaron a desplazarse grupos de gendarmes que arribaron a Rosario en las últimas horas, tras el anuncio del presidente Alberto Fernández y el acto que encabezó el ministro de Seguridad Aníbal Fernández junto con el gobernador Omar Perotti y el intendente Pablo Javkin.
Uno de los primeros lugares a los que acudieron fue al asentamiento “Los Pumitas”, situado en el barrio Empalme Graneros, donde el pasado domingo por la madrugada asesinaron a Máximo Jerez, un nene de 12 años, en un ataque que iba dirigido a una mujer vinculada a una banda narco.
Las fuerzas federales fueron recibidas con aplausos pasadas las 17 por los vecinos de “Los Pumitas”, quienes se movilizaron este martes por la noche en pedido de presencia policial.
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Es que muchos de los vecinos habían denunciado haber recibido el video de un sospechoso armado que les exigía “devolver” los elementos que habían robado de las propiedades que fueron derrumbadas el lunes pasado durante la pueblada contra los búnkeres de la presunta organización narco dirigida desde la cárcel de Piñero por Cristian “Salteño” Villazón.