Después de un nuevo cruce verbal con Marcos Rojo en la práctica de ayer, Miguel Ángel Russo tomó la fuerte decisión de marginarlo del plantel y que comience a entrenarse de manera diferenciada junto a Marcelo Saracchi y Cristian Lema, futbolistas que tampoco eran considerados.
El ex capitán se enteró de la noticia cuando llegó al predio y se cruzó con un utilero que le indicó cambiarse en otro vestuario. Después, Raúl Cascini y Marcelo Delgado, parte del Consejo de Fútbol, les comunicaron formalmente esta determinación a los tres jugadores.
Durante la tarde del martes, el central de 35 años tuvo un fuerte intercambio con el cuerpo técnico y abandonó el predio de Ezeiza sin trabajar. ¿Qué pasó? Russo le pidió al zurdo y al resto de los jugadores que no concentraron con Huracán que no participen de la charla –en la que hubo autocrítica por ese partido- y, en desacuerdo con la determinación, se fue en malos términos.
Y esta nueva reacción de Rojo tuvo consecuencias inmediatas y no solo para él, sino también para Saracchi y Lema, dos de los jugadores que no forman parte de los planes del entrenador desde que la delegación volvió del Mundial de Clubes.