Racing está a las puertas de volver a jugar una final internacional luego de 32 años. ¿La última? Ante Cruzeiro por la Supercopa de 1992. En este caso, en la Copa Sudamericana, intentará revalidar todo lo bueno que hizo en la ida de las semifinales ante Corinthians, donde consiguió un valioso empate 2 a 2 como visitante, en un frenético partido que tuvo todos los condimentos. Ahora, en un Cilindro a reventar, el conjunto de Gustavo Costas deberá asegurar su pasaje hacia Asunción teniendo en cuenta algunas claves que dejó el primer encuentro de la serie.
Así como es un equipo que tiene un ataque temible, su defensa es deja que desear. No por nombres, ya que cuenta con jugadores como Fagner o André Ramalho, dos históricos del Brasileirao, sino porque tienen algunas desconcentraciones puntuales que pueden pagar caro.
En el partido de ida, por ejemplo, el primer gol de Racing llegó por una desatención defensiva. Arias lanzó un pelotazo largo que peinó hacia atrás Cacá. El resto de los defensores no llegaron a cerrar y Maximiliano Salas definió con categoría por encima del arquero Hugo Nogueira. Si Racing tiene una buena noche, podrá aprovechar esta situación.
Memphis Depay fue una de las transferencias más resonantes del mercado sudamericano. El delantero neerlandés, que quedó libre del Atlético de Madrid tras la Eurocopa, arribó al Timao en septiembre. Desde que llegó anotó dos goles, repartió tres asistencias y, pese a que aún no deslumbró, demostró algunos destellos que lo hacen ser un jugador distinto. En la ida tuvo una chance clarísima para darle la victoria a su equipo, pero se le fue por encima del travesaño.
Su acompañante es Yuri Alberto, un delantero con un amplio abanico de recursos. En la ida lo demostró, anotó los dos goles de su equipo con dos definiciones muy diferentes: la primera con sutileza ante la salida de Arias y la segunda un remate potente desde afuera del área. Con nueve tantos es el goleador de la Copa Sudamericana junto a Adrián Maravilla Martínez.
La línea de tres zagueros le permite a la Academia darle un rol mucho más preponderantes a sus laterales o carrileros. Tanto Gabriel Rojas como Gastón Martirena son dos futbolistas que cumplen muy bien la doble función de atacar y defender por sus respectivos costados. Se suman con criterio a las acciones ofensivas y suelen acompañar por el costado opuesto para aprovechar algún rebote.
El uruguayo, criticado en sus inicios con esta camiseta, le está sumando gol a su buen presente. Además de anotar un golazo de antología en la ida ante Corinthians, también festejó frente a Defensa y Justicia por la Liga Profesional y contra Athletico Paranaense en la vuelta de los cuartos de final, todos goles desde afuera del área, haciendo uso de su gran pegada.