La primera polémica en torno al debate de la Ley Ómnibus en la Cámara de Diputados se dio en los palcos. La oposición frenó la discusión y pidió que expulsaran del recinto a un hombre que estaba sentado en el balcón ubicado arriba del cartel principal donde se pueden seguir los principales datos de la sesión, entre ellos la cantidad de presentes y los resultados de las votaciones.
El diputado Germán Martínez, titular del bloque Unión por la Patria, interrumpió la tanda de cuestiones de privilegio para plantear una queja que revolucionó el recinto: “Arriba de la pantalla -señaló- hay una persona que insultó a la diputada (Myriam) Bregman, hasta que no se retire no podemos seguir sesionando”.
El reclamo del legislador opositor provocó una sucesión de adhesiones de otros referentes legislativos que consideraron inadmisible continuar con el debate en medio de lo que consideraron “faltas de respeto”. Ante las quejas airadas y reiteradas que bloquearon la continuidad de la discusión, a Martín Menem no le quedó otra opción que intervenir.