Boca no la pasó bien en la visita a Racing en el Cilindro de Avellaneda. Es que el equipo dirigido de Hugo Ibarra se vio sometido por la Academia en el trámite del partido y el flojo funcionamiento futbolístico del Xeneize durante la etapa inicial generó el fastidio de los futbolistas, una situación que quedó en evidencia con la charla que tuvieron los jugadores del Xeneize al finalizar el primer tiempo, con Darío Benedetto como la voz cantante.
El Pipa se tapó la boca para evitar que le lean los labios, pero su gesto era claro: estaba disgustado con el funcionamiento del equipo. El delantero estaba rodeado por Sebastián Villa, Martín Payero, Alan Varela y Carlos Zambrano. Y fue justamente el peruano el que quedó de frente a las cámaras. Hasta allí, el zaguero no tenía ninguna marca en la cara, pero al regresar al segundo tiempo sí presentó un golpe debajo del ojo izquierdo.
¿Qué pasó en el vestuario de Boca? Hasta el momento los detalles son pocos y las versiones son muchas. Pero mientras se espera la palabra de los protagonistas, hay algo que sí está claro y es que en el camarín del Xeneize se vivieron momentos de tensión. Y hay un detalle que pasó inadvertido pero que podría ser un indicio de lo que pasó en el Cilindro, y es que Boca tardó más de la cuenta en regresar al campo de juego.
Cuando finalizaron los primeros 45 minutos, el encargado de hablar en el medio del campo fue el Pipa, quien fue muy crítico con sus compañeros: «Si nosotros estamos mirando la pelota cuando tiran los centros, nos van a hacer el gol boludo. Tomen marcas», les dijo.