Para evitar aumentos en los precios, el Gobierno volverá a postergar la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) que impactan en los precios finales de las naftas y el gasoil en los surtidores. Ambos impuestos debían aplicarse a partir del 1º de diciembre de este año.
Desde la Secretaría de Energía confirmaron que en breve saldrá un decreto —que aun está a la firma del presidente Alberto Fernández— que postergará la aplicación de ambos tributos. Los impuestos a los combustibles se actualizan en forma trimestral de acuerdo al Indice de Precios al Consumidor que mide el Indec. Pero desde finales del Gobierno de Mauricio Macri y en varias oportunidades durante el Gobierno de Alberto Fernández se fueron pateando hacia más adelante para evitar incrementos en las estaciones de servicio.
El impuesto a los combustibles líquidos podría tener un impacto del 8% para las empresas, lo que representa un incremento del 2% en el precio final que pagan los consumidores en las estaciones de servicio, según las estimaciones del mercado.
La proyecto de Ley de Hidrocarburos que fue enviado por el Gobierno al Congreso prevé una modificación de la Ley 23.966 de Impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) para establecer el impuesto como alícuotas porcentuales del precio de los combustibles líquidos y no como una actualización trimestral por inflación.