Mauricio Macri volverá mañana, a las 12, a la ciudad de Dolores para declarar ante el juez federal Martín Bava en la causa por presunto espionaje a familiares de víctimas del ARA San Juan, pero esta vez no habrá ningún acto de respaldo y está previsto que sólo unos 30 dirigentes y ex funcionarios de su gobierno lo acompañen como expresión de solidaridad.
“El apoyo de la gente fue claro la semana pasada y se convirtió en un hecho político, no hace falta hacer otro acto”, respondió a Infobae un colaborador del ex presidente acerca de la decisión de no realizar otra convocatoria y limitar la presencia en el juzgado de un grupo más reducido.
Macri está seguro de que el juez Bava lo va a procesar mañana, aunque algunos de sus asesores no están tan convencidos de que suceda porque “lo va a beneficiar políticamente a Macri en medio de la campaña: quedará demostrado que no tiene pruebas y que se trata de una persecución”.
Al acto de la semana pasada fueron unas 500 personas que llegaron por su cuenta. Los organizadores del acto, por pedido de Macri, no contrataron ómnibus para trasladar a la gente a Dolores porque la idea era diferenciarse de las movilizaciones del peronismo que recurren a numerosos micros.