Irán confirmó que Estados Unidos envió una propuesta para avanzar hacia un acuerdo nuclear

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, confirmó este sábado la recepción de la propuesta de Estados Unidos para un eventual acuerdo nuclear, la cual se comprometió a evaluar y responder a la brevedad.

Según informó el funcionario, el documento le fue entregado por su homólogo omaní, Badr al-Busaidi, quien ha estado oficiando de mediador entre las partes en las cinco rondas de encuentros indirectos mantenidos hasta el momento.

Al-Busaidi, “realizó una breve visita a Teherán hoy para presentar elementos de una propuesta estadounidense que recibirá una respuesta adecuada, de acuerdo con los principios, los intereses nacionales y los derechos del pueblo iraní”, escribió Araghchi en sus redes sociales, sin mencionar si su postura podría conocerse en la próxima reunión, que se espera se confirme a la brevedad.

La propuesta estadounidense llegó a la par que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) alertó de un aumento significativo de la producción de uranio en el país persa, a un nivel cercano al necesario para desarrollar armas nucleares.

La advertencia forma parte de las conclusiones del último informe elaborado por el organismo de la ONU, que lleva meses informando de esta situación y que denunció que, pese a sus esfuerzos, Teherán no ha cooperado ni ha sido transparente en las tareas y los datos de diversas áreas críticas.

“Este considerable aumento de la producción y acumulación de uranio altamente enriquecido por parte de Irán, el único Estado no poseedor de armas nucleares que produce este tipo de material, es motivo de gran preocupación”, se lee en el texto difundido por el organismo, que precisa que al 17 de mayo, las reservas de este elemento químico a una pureza del 60% sumaban ya 408,6 kilogramos, es decir, 133,8 kilogramos más que su último registro, de febrero.

Sin embargo, la contraparte fue más cautelosa y reconoció que, pese a que se han sorteado varias de las cuestiones surgidas en las negociaciones, aún restan temas que son “demasiado complejos” para ser resueltos en unos pocos encuentros.

“Todavía no hemos llegado (a un entendimiento) pero tampoco estamos desanimados”, dijo días atrás Araqchi.

Fuentes cercanas a los contactos sugirieron que el principal punto de desacuerdo es, casualmente, la exigencia de la Casa Blanca de que Irán desista de enriquecer uranio, algo a lo que el régimen se opone tajantemente.

El enviado especial de Trump Steve Witkoff señaló que se trata de una “línea roja” para el Gobierno, por los serios riesgos que la actividad representa para el mundo en general, mientras que Teherán considera que la idea es “un disparate” dado que insiste en que el enriquecimiento no está vinculado a su programa atómico sino que responde a fines civiles.