A pesar de compartir un cierto nivel de estatus y exclusividad, la moda y la Fórmula 1 eran dos industrias que transitaban carriles diferentes hasta que una relevante figura logró juntarlas: Lewis Hamilton. Ya sea vistiendo un conjunto completo de Dior, diversos estilos de Burberry o diseños vanguardistas de diseñadores emergentes, el siete veces campeón del mundo supo convertir al paddock en su pasarela personal y cambió las reglas para siempre.
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Con estilo propio
El británico de 41 años supo dejar atrás la monotonía y homogeneidad que caracterizaban a la categoría y, poco a poco, impuso su impronta personal. “Para ser piloto de carreras, debías encajar en un cierto molde: acostarte a las 10 de la noche, vestirte de una manera concreta. Todos los pilotos llegaban con uniformes del equipo diseñados por personas ajenas a la moda; la ropa era horrenda”, analizó, sin rodeos, el piloto de Ferrari en su reciente entrevista con la revista de moda Esquire.
Desde su debut con McLaren en 2007, Sir Lewis se las ingenió para evadir la uniformidad dominante y expresar su personalidad a través de su vestimenta. “Llegaba y me sentía terrible usando lo mismo 180 días al año. Pregunté si podía presentarme con mi propio estilo y cambiarme después con el uniforme del equipo”, contó y agregó que: «Me costó mucho que los jefes aceptaran. Básicamente, tuve que romper las reglas”.
“Un día simplemente me presenté con mi propia ropa. Una vez que vieron la atención y la prensa favorable que generaba, y cómo elevaba la marca y al equipo, me permitieron hacerlo todos los días”, comentó el piloto que marcha 4° en el vigente campeonato.
Así fue como logró imprimirle un sello más ‘cool’ al deporte motor y muchos de sus compañeros siguieron sus pasos, como Lando Norris, Carlos Sainz, quien es embajador de la casa inglesa Hackett London, y Charles Leclerc, quien lanzó su propia marca de ropa recientemente. «Ahora, se ha vuelto normal ver a otros pilotos presentarse tal como son. Me encanta. Todos deberían sentirse cómodos en su propia piel”, expresó el ex Mercedes.
Sin embargo, hay otros como el vigente campeón Max Verstappen o el veterano Fernando Alonso que prefieren seguir la línea de la vieja escuela y no suelen presentar outfits disruptivos. Es moneda corriente ver al neerlandés en el paddock con sus jeans ajustados y su chomba de Red Bull, como así también al español luciendo los colores de Aston Martin..

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Lewis y la moda, un flechazo a primera vista
Lo cierto es que la atracción de Hamilton por la moda se remonta a los días de su niñez en la ciudad de Stevenage, ubicada en el condado de Hertfordshire, en donde vivía en un entorno “poco diverso” y fue por intermedio de la cultura popular que comenzó a adentrarse en ese mundo. “Cuando era más joven, siempre compraba revistas o iba a las tiendas para leerlas. La música me influía muchísimo; en cuanto llegaba a casa, ponía MTV Base o VH1. No veía series de televisión ni dibujos animados; era música. Me inspiraban los músicos y artistas y sus estilos”, recordó el heptacampeón.
Pero desde su irrupción en la máxima categoría del automovilismo mundial, todo se maximizó y encontró los medios para explorar aún más en una de las industrias más exitosas y lucrativas del planeta.“Cuando llegué a la F1, fui a un desfile de moda y me dejó alucinado. En el mundo de las carreras, mi padre y yo éramos las únicas personas de color desde que tenía ocho hasta los 22 años. Cuando entré en el mundo de la moda, me encantó su diversidad. Vi personas de todas las formas y tamaños expresándose a través de su estilo”, señala el deportista, que encontró en artistas como Prynce, Pharrell Williams o Mary J. Blige a sus mayores influencias.
La aventura de Hamilton en la moda fue subiendo de nivel hasta llegar a convertirse en embajador de Dior, lucir atuendos de importantes firmas como Gucci, Dolce & Gabbana o Tommy Hilfiger, trabajar junto al famoso estilista Law Roach y ser una cara repetida en la Met Gala, el icónico evento organizado por el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York que reúne a celebridades de la moda, el cine y la música, en el que ofició como copresentador en la última edición.