En la presentación de Sebastián Beccacece en el banco de suplentes, Independiente superó 1-0 a la Universidad Católica de Ecuador, por el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. Pablo Hernández, de cabeza, firmó el tanto para el «Rojo». Con varios puntos altos (Nicolás domingo, Sánchez Miño, Pizzini en la primera parte), aunque sin lograr traducir la superioridad en una mayor diferencia, el local consiguió una justa victoria de cara a la revancha, que se disputará el 1° de agosto en la altura de Quito.
Independiente saltó al campo de juego con la inequívoca identidad de los equipos de Beccacece. Brindando pocas referencias a partir de la movilidad, con tres hombres en ataque, asumiendo riesgos y, sobre todo, con presión extendida. Por momentos, lo comió la ansiedad, pero se mostró agresivo aunque de a ratos el estado del campo de juego (cargado por la lluvia) conspiró con el vértigo que propuso.
Universidad Católica, por su parte, exhibió una saludable intención. Con paciencia, a partir de Oña, tuvo paciencia para sortear la presión a un toque, pero en el inicio careció de profundidad.