El césped sintético de Palmeiras, no solo un dolor de cabeza para Boca

«Vamos a jugar en una cancha de alfombra, que no es el mismo juego que jugar en tierra. La pelota pica distinto, va más rápido», anticipó el vicepresidente e ídolo del club Juan Román Riquelme previo al viaje a Brasil. Lo cierto es que, en el plano internacional, Palmeiras hizo de su cancha con césped sintético una fortaleza a la que temen desde afuera: jugó 23 partidos, de los cuales ganó 15, empató cinco y sólo perdió tres (de los cuales dos fueron con River y Defensa y Justicia).

Palmeiras estrenó esta superficie en 2020 y en los primeros encuentros recibió las críticas de sus rivales, como la de Renato Gaúcho, entrenador de Gremio: «El Palmeiras está acostumbrado a jugar acá, tiene esa ventaja… Es la primera vez que jugamos con este césped». Además, la leyenda Zico fue otra de las voces que se manifestó en contra: «Palmeiras tiene un campo especial para ellos, es diferente al resto… Tienen una diferencia muy grande, la pelota va más rápido. Ninguno de los otros equipos juegan en campo sintético, ellos entrenan y juegan. Eso cuenta y mucho. No entiendo por qué la FIFA les permite eso».

Ante estos señalamientos, el técnico del Verdao Abel Ferreira– salió a la defensiva: «Si es para tener campos como los que tenía antes Palmeiras, débiles, entonces pongo un sintético». Sin embargo, las críticas siguieron: «Aparecieron dolores musculares en otros jugadores por el césped sintético de Palmeiras. En el último partido las cosas empeoraron por culpa del campo sintético. Aumenta los dolores», volvió a disparar Renato Gaúcho. Y se sumó Bruno Spindel, dirigente del Mengao«La posición de Flamengo es oponerse a los campos sintéticos. Entiendo que es otro deporte. Perjudica la salud del jugador. El plazo de recuperación después de jugar en sintético es mayor».