Finalmente la Liga de España llega a su fin y uno de los duelos más importantes en la definición del título tiene lugar en el Estadio José Zorrilla, donde el Atlético Madrid del Cholo Simeone busca un triunfo para proclamarse nuevamente campeón tras siete años. Su rival, el Valladolid, también necesita ganar (y aguardar por otros resultados) para no descender a la Segunda División.
El líder del torneo salió a jugar con su clásico 3-5-2 flexible de esta temporada, con el argentino Ángel Correa y el uruguayo Luis Suárez en el ataque. Se encontró con un Valladolid parado 4-4-2, con intención de intentar robar el balón en zonas peligrosas a partir de un bloque medio. El partido inició con mucho juego en el centro del campo, ambos equipos salieron a disputar el encuentro con mucha intensidad.
Un remate de Toni Villa desde la frontal probó la resistencia de Jan Oblak, mientras el Atleti intenta progresar con balones en largo para lastimar a la defensa adelantada del rival. Pero fue el cuadro local el que logró la apertura del marcador: un saque de esquina del Atlético terminó en un contraataque letal y una gran definición de Óscar Plano para establecer el 1-0 en el minuto 17.
Al cuadro rojiblanco no le quedó más alternativa que salir a remontar para seguir dependiendo de sí mismo para ser campeón de Liga. Apretó en la recta final de la primera mitad y tuvo chances de anotar con un cabezazo de Josema Giménez detenido por Masip y un tiro cruzado de Suárez que se fue ancho. El Valladolid, con el resultado a su favor, se encerró en su campo y le controló la etapa inicial a un Atlético Madrid dominado por la ansiedad y el nerviosismo.