Dejó mal estacionado el auto y un vecino le destruyó el parabrisas con un palo de golf

Una discusión por un auto mal estacionado en un country de la localidad bonaerense de Pilar terminó en una violenta discusión entre vecinos que parecía extraída de la premiada película “Relatos Salvajes”, de Damián Szifron.

Todo comenzó cuando un hombre, que circulaba a bordo de su camioneta 4×4, intentaba salir del barrio privado para llevar a su perra al veterinario. Al llegar a una de las esquinas, no pudo doblar porque se encontró con un Mercedes Benz mal estacionado en la ochava. El imprevisto generó una desmedida reacción del conductor.

Primero, le advirtió al dueño del vehículo con varios bocinazos: “¿Qué pasa con la bocina?”, le preguntó el vecino desde su casa. “Correme el auto, dale que no paso”, lo increpó el automovilista.

“Pasas por ahí, eh…”, insistió el propietario del Mercedes. “Dale, flaco, correme el auto que tengo llevar a la perra al veterinario”, le reclamó nuevamente.

Como respuesta, recibió un insulto a su mascota. Esto terminó de enfurecer al conductor de la camioneta que, se bajó del vehículo y se dirigió a la parte trasera. Tomó un palo de golf que golpeó contra el parabrisas del auto que le impedía el paso. Lo hizo retiradas veces, hasta que rompió el cristal. Luego, se subió al vehículo y continuó su camino.

Un incidente INSÓLITO que sufrí hace dos días, la policía no hace nada porque dice que no lo pueden ubicar. ¡Necesito que los medios nos ayuden!”, pidió el vecino, identificado como Franco, en un posteo.

“Dejamos el auto estacionado, pero no mal estacionado, o sea, la camioneta pasaba, y este chico que ya tuvo problemas dentro del barrio, arrancó a los gritos, bocinazos, empezó a pedir que le corra la camioneta, pero de mala manera, tocando bocina, a los gritos y no me dio tiempo a correr el auto”, contó Franco en diálogo con C5N, sobre el hecho que ocurrió el martes pasado.

Luego, admitió: “Asumo la responsabilidad de que había dejado el auto un poquito mal estacionado, pero pasaba tranquilamente. No podés agarrar un palo y empezar a romperlo”.

Según relató la víctima, el agresor no es propietario del lugar, sino que familiar de una persona que habita en el barrio cerrado. Según sus dichos, no es la primera vez que el mismo hombre protagoniza un incidente en el lugar.

“El pibe ya tuvo problemas ahí dentro. Él no vive ahí, sino que vive un pariente. Mucha información no me quisieron dar en el barrio, por eso pedí las cámaras para ver si yo podía hacer algo, pero ya tuvo problemas y anda con la perra para todos lados”, señaló en referencia al atacante que también es conocido en la zona como “El loco de la perra”.