Con un gol de Messi, la selección se quedó con el clásico en Arabia Saudita

De a poco, la selección argentina empieza a dar pequeños pasos hacia adelante. Si los partidos de la última gira sirvieron para cerrar el círculo de convocados, este triunfo por 1-0 ante Brasil significó un subidón de confianza, ahora con Lionel Messi otra vez al frente. El capitán, implicado desde el principio, aportó la distinción individual que se espera de él y no siempre aparece con esta camiseta. Su gol, pero sobre su obstinación para hacerse cargo del juego para defender el triunfo con la pelota en su pie izquierdo, regalaron la mejor sensación de la noche: con Messi así, el proyecto de equipo que moldea Scaloni tiene margen para crecer.

El arranque dibujó un vértigo infrecuente para un partido de este tipo. Pierna fuerte, faltas recurrentes pero también velocidad, penales y un gol. Apenas iban 13 minutos del primer tiempo cuando Messi recogió el rebote de Alisson tras el penal que él mismo había ejecutado y anotó el primer gol de la noche en Riyad. Cinco minutos antes, Brasil había tenido la oportunidad de abrir el marcador, pero Gabriel Jesús desvió el penal tras la falta que Paredes le había cometido.