Este sábado 23 de octubre de 2021 es el cumpleaños número 70 de Carlos Alberto García Moreno, el artista conocido como Charly García. Y no será un día más. En ningún sentido. “A él le encanta cumplir años, encontrarse con sus amigos y tocar. Siempre. Por eso cada año le organizamos una buena fiesta. Pero esta vez no quiere saber nada con el número 70: no quiere que esté en la torta, en ningún cartel, en ningún lado”, le confían a Teleshow, por lo bajo, distintas voces de su entorno.
”Estoy expectante porque siempre los cumpleaños son raros, ¿viste? Y algo va a pasar, ya empezó a pasar con el programa, pero yo sé que me van a homenajear”, había dicho el propio Charly en su primera aparición pública en casi dos años. Fue hace diez días en Los Mammones, luego de que Lito Vitale, Hilda Lizarazu, Rosario Ortega, Benito Cerati, Leo García, Fernando Samalea y el conductor Jey Mammon lo celebraran al versionar distintas páginas de su dorado repertorio. Charly llamó por teléfono para dar su bendición y así pudo volver a escucharse su voz después de mucho tiempo.
Formalmente, la última vez había sido en la noche del 11 de diciembre de 2019, en el Estadio Luna Park,en lo que es, hasta ahora, su show más reciente: 50 minutos en los que comprimió buena parte de su carrera, desde “No llores por mí, Argentina” hasta “Lluvia”, pasando por “Parte de la religión”, “King Kong” y “Demoliendo hoteles”. Luego se levantó de su sillón y se retiró para hacer una pausa que devino en un largo intervalo durante el cual el público se rompió la garganta gritando “¡Alberto presidente, Alberto presidente!” (el día anterior había sido la asunción de Fernández) y la Marcha Peronista.
Según recordaron varios testigos, esto molestó a Charly en su camarín: el artista no podía comprender que su gente expresara más alegría por el nuevo presidente que por su propia figura. Así, los hizo esperar casi una hora. De nuevo en el escenario, interpretó “Desarma y sangra” (Serú Girán) en el piano y, cuando su banda estaba lista para sumarse y seguir tocando, García bajó el telón: “Bueno, chiques, ahora a sus casas”. Y se fue para ya no volver. En los meses sucesivos, apenas pudimos tener a un Charly a cuentagotas.