Seguro, patente, cochera, peajes, lavados, arreglos… La lista de gastos que trae mantener y usar un auto propio es larga, y con la crisis se volvió difícil de afrontar para muchas familias. Algunas, para descomprimir el bolsillo, han optado por vender el vehículo. Pero otras se están volcando, de manera creciente, a ponerlo en alquiler algunos días de cada mes: esos en los que el coche suele estar parado.
Hasta hace poco, una idea así habría sido difícil y riesgosa de concretar, principalmente, por la dificultad de conseguir clientes y por la falta de seguros adecuados. Pero, en el último año, la modalidad se hizo viable a gran escala por la llegada de plataformas online que hacen con los autos lo mismo que “Airbnb” con las propiedades.
En estos sitios y apps -inspirados en los casos de Turo, Getaround y SocialCar, entre otras que hacen furor en Estados Unidos y Europa-, cada dueño publica fotos y datos de su vehículo, indica en un calendario en qué fechas podría cederlo y fija una tarifa por día. Puede, así, empezar a contactarse con turistas y vecinos que recurren a la misma plataforma buscando alquilar autos a precios más convenientes que los vigentes en las rentadoras tradicionales.
Hoy, de esta manera, en la Ciudad de Buenos Aires se están ofreciendo autos de gama baja o media a entre $ 650 y $ 1.600 por día, dependiendo del modelo, el estado de la unidad y su antigüedad.