Boca, con día libre tras el agónico empate ante Rosario Central

Cuando la historia en el Gigante de Arroyito parecía sentenciada, Nicolás Figal desenvainó un cabezazo a la red que le dio el empate, pero también una bocanada de aire a Boca. Y aunque necesitaba ganar por el contexto en el que vive, lo cierto es que el punto, por el cómo, se percibe como mucho más que un punto puertas adentro. Sobre todo, porque evitó la cuarta derrota al hilo en la Liga Profesional y llegar con los ánimos por el piso al clásico del próximo sábado con Racing. Ahora, el panorama es otro pensando en una seguidilla clave que no solo tiene a la Academia en el horizonte, sino también a Colo Colo por la Copa Libertadores y después a River.