Bajo el paraguas político de la administración de Joseph Biden, el Gobierno negocia con el staff del Fondo Monetario Internacional (FMI) una reformulación del acuerdo de Facilidades Extendidas, ante el impacto económico causado por la grave sequía que azotó a la Argentina en los últimos meses. Esa negociación apunta a lograr que el FMI desembolse 10.000 millones de dólares en junio y que acepte cambiar las metas previstas para las reservas del Banco Central, el déficit fiscal y la emisión monetaria.
“Estados Unidos siempre desempeñará un papel constructivo en esa conversación, incluida la Casa Blanca”, señaló Juan González, consejero de Seguridad Nacional cuando se le consultó acerca del apoyo de Biden a las negociaciones que emprende Sergio Massa con el staff del FMI.
Alberto Fernández y Biden se encontraron a fines de marzo en el Salón Oval, y a partir de allí se inició una hoja de ruta compartida por la Argentina y Estados Unidos que tiene como finalidad apuntalar al plan de estabilidad económica que es atravesado por las graves efectos causados por la sequía.